El daño renal por hipertensión ocurre cuando la presión arterial elevada lesiona de forma progresiva los vasos sanguíneos de los riñones, disminuyendo su capacidad de filtración.
Síntomas
Esta condición suele avanzar de manera silenciosa, los síntomas aparecen cuando la enfermedad renal está avanzada e incluyen:
- Presión arterial alta y difícil de controlar
- Hinchazón de pies, tobillos o cara
- Cansancio
- Náusea, vómito, pérdida del apetito
¿Cuándo acudir al especialista?
Si tienes hipertensión arterial, es necesario que por lo menos una vez al año acudas al nefrólogo para un diagnóstico oportuno y evitar complicaciones.
Si tu presión arterial de manera repentina se eleva mucho a pesar del tratamiento y es muy difícil de controlar puede ser una señal de daño renal.
La consulta nefrológica se enfoca en una evaluación integral que incluye antecedentes clínicos, hábitos diarios y control de la presión arterial. Se identifican factores de riesgo y se establece un plan de tratamiento personalizado orientado a frenar la progresión del daño renal.
El abordaje incluye educación del paciente, ajustes en el estilo de vida y en el tratamiento; y seguimiento continuo, con el objetivo de proteger la función renal y mejorar la calidad de vida.